Ya está bien de entradas dedicadas, ahora toca un poquito de egocentrismo en forma de un nuevo poema. Escrito el 24 de marzo de este año, también está dentro de mi poemario "Odio el sonido de las puertas al cerrarse. Que lo disfruten:
Resignarse a vivir
es cantar la tristeza alegremente,
mas no por eso optaré por la resignación,
jamás caeré en el tedio
que no me deje caminar hacia delante.
Que en el fondo
el destino se acuerda de mí
aunque pegada a la virtud,
me ofrezca soledad;
que veo a lo lejos
algo que me persigue,
pero si está tan lejos,
¿cómo sé que va tras de mí?
Resignarse a mirar
es aceptar que no poseemos voluntad,
por eso no optaré por esta tentación
de interpretar erróneamente
las señales que ahora creo malignas
y que no lo son en el espejo,
que no hay caída, no hay entropía,
solo vida, solo mi vida,
solo vida...
solo vida...
solo vida...
solo vida...
1 comentario:
Pues a mi me gusta que me dediques las entradas xDDD
(pero es que yo soy muy egocéntrica)
:)
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